República Dominicana

Un hombre dedicado a dar vida a la tierra

17/04/2018

Delso Francisco Ramos Flores, oriundo de la comunidad de Cenoví, en San Francisco de Macorís, trabaja en la agricultura desde los seis años de edad y todavía en su madurez obtiene de esa labor el sustento para él y su familia

Para los agricultores como Delso Francisco Ramos, de una tradición de más de 30 años, el trabajo en la tierra es simplemente “sembrar vida”; cuando lo dice, no solo se refiere a la nueva planta que hará brotar de las entrañas del suelo, sino también a la vitalidad que sus frutos traen a las familias y a las comunidades del entorno.

“La agricultura me gusta porque mi papá fue un agricultor, yo me crié en ella, al parecer, eso vino conmigo desde que nací”, afirma Ramos, oriundo de la comunidad de Cenoví, en San Francisco de Macorís, quien aunque reside en la Capital visita su parcela todas las semanas para verificar sus plantaciones de cacao y limón.

Llegar a tener su propio terreno parecía el paso más lógico, luego de crecer acompañando a su padre a sembrar y de trabajar de la mano de grandes productores por más de 30 años. Sin embargo, nada le vino de manera fácil y tuvo que adquirir sus tierras y poco a poco sembrarlas hasta ver sus frutos,

Desde 2012 acompañamos a Delso Francisco Ramos y a cientos de agricultores como él, que viven en las 39 comunidades cercanas a nuestra mina, a alcanzar sus metas a través del Proyecto de Manejo y Conservación de los Recursos Naturales en Colinas Bajas, una iniciativa en la que desde Barrick Pueblo Viejo unimos esfuerzos con la organización social y ambiental ENDA Dominicana y a la Federación Campesina Zambrana Chacuey, y que nos permitió alcanzar impresionantes resultados en el acceso al agua y fuentes de sustento para miles de familias hasta el año 2016.

“El proyecto ENDA-Barrick Pueblo Viejo ayudó mucho porque llenó casi por completo los campos de cacao y de limones (…) plantaron muchos maderables, como caoba”, recuerda Ramos. En ese momento, a su juicio, comenzó a cambiar la visión que muchos de sus vecinos tenían de la agricultura y comenzaron a valorarla como una opción para ganar su sustento y contribuir al progreso de la comunidad.

Para Delso Francisco es motivo de preocupación que cada vez más los jóvenes opten por viajar a las ciudades en busca de oportunidades, abandonando el campo y el trabajo de la tierra. Sin embargo, asegura que esta visión “podría transformarse con iniciativas como las impulsadas por la empresa Barrick Pueblo Viejo a través de sus programas de Responsabilidad Social.”

Desde el 2017 nuestra tarea es consolidar y ampliar nuestros logros junto a la Incubadora de Empresas Cibao Sur, a través del nuevo Programa de Desarrollo y Diversificación productiva sustentable, diseñado en torno a cinco ejes fundamentales de operación: agroforestería, que se aplicará en al menos 600 porciones de terreno; la reforestación de microcuencas hidrográficas, mediante la arborización con criterio técnico, y en la promoción del emprendimiento rural, con la creación de empresas apícolas para producir miel pura y de calidad.

De igual forma, construiremos al menos cinco nuevos de sistemas de agua y fortaleceremos otros diez, al tiempo que desarrollaremos huertos familiares y escolares, haciendo sinergia con las comunidades de su entorno.

“La visión que tengo con estas tierras es la que ustedes comenzaron conmigo y sé que continuarán con el apoyo para completar lo que me falta. Sé que continúan ahora con un proyecto muy bueno y solo espero que otros tengan la oportunidad que yo tuve, multiplicando oportunidades para los demás”, sostiene Delso Francisco, refiriéndose a las iniciativas de responsabilidad social que impulsa Barrick Pueblo Viejo.

En sus palabras se resumen nuestros objetivos con una minería sostenible: brindar apoyo, completar las metas y multiplicar oportunidades. Esto solo es posible mirando más allá de los límites de nuestra zona de operación, y trabajando de la mano con la gente que habita en nuestro entorno para que crezcamos juntos.

Pero el impacto es aún mayor, pues también contribuimos al proyecto de país contemplado en la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030 que, entre otros objetivos, plantea: la igualdad de derechos y oportunidades, tener una economía articulada, innovadora y ambientalmente sostenible, buscar alternativas de empleos suficientes y dignos, y promover el manejo sostenible del medio ambiente.