República Dominicana

Rafael de la Cruz, ejemplo de perseverancia y dedicación

12/09/2018

El joven agricultor que vive en la comunidad El Nuevo Llagal, , es un trabajador incansable y reconocido dirigente comunitario que tiene una interesante visión sobre cómo entender la vida.

Rafael de la Cruz Reyes piensa que todos andamos con una mochila imaginaria en la espalda, que llenamos con los aprendizajes que adquirimos cada día, y de la cual también sacamos las herramientas que necesitamos en los momentos clave.

Es por eso que este joven agricultor, que nació en la comunidad de Fátima y que ahora vive junto a su familia en El Nuevo Llagal, atesora todo lo que le pasa como un aprendizaje, desde que se dedicaba a tiempo completo a la siembra de yautía, plátano, yuca y cacao en su pueblo natal, hasta las distintas posiciones que ha ocupado en los departamentos de Medio Ambiente, Mantenimiento y Servicios Generales de Barrick Pueblo Viejo, como parte de nuestro Plan Rotacional.

Todavía recuerda los nervios que sintió en su primer día de trabajo en la empresa hace cerca de diez años, y las veces que se preguntó “¿Qué voy a hacer yo en esa mina?”. Sin embargo, pronto comenzó a llenar su mochila.

“Todo lo que uno aprende es como una mochila que dondequiera que va se lo lleva”, afirmó Rafael, un destacado líder comunitario quien también ha hecho varios cursos en la empresa. Su favorito es el de Higiene y Manipulación de Alimentos, una capacitación que consideró debería de impartirse en todas las escuelas.

La vida de Rafael y la de su familia ha experimentado una transformación desde que se mudó a la comunidad El Nuevo Llagal, que recibe nuestro acompañamiento para asegurar que crezcamos juntos, tomados de la mano.

“Cuando yo era chico se nos hacía difícil ir a la escuela y aquí la escuela está cerquita. Recuerdo que tenía que caminar casi dos kilómetros para llegar a la mía. Lo mismo que si uno se enferma, ahora en cinco minutos ya está en el hospital”, dijo al comparar dos de los principales aspectos de mejora en su calidad de vida.

Hacer el camino más corto hacia los sueños y a una vida más alegre para nuestros vecinos es la meta que tiene Barrick Pueblo Viejo con sus proyectos de Responsabilidad Social Corporativa y, al igual que Rafael, pensamos que eso solo es posible llenando nuestras mochilas de muchas experiencias provechosas.