República Dominicana

Margarita Rosario: “Lo mío es la repostería”

29/05/2018

Como líder comunitaria de El Nuevo Llagal se confiesa siempre dispuesta para servir a los demás, y como repostera apasionada, afirma que pronto va a inaugurar su propio negocio.

El sueño de Margarita Rosario parece estar cada vez más cerca. Y ella no puede esconder su alegría. La señora, que vive en la comunidad El Nuevo Llagal de la provincia Sánchez Ramírez, dice que pronto va a instalar su propia repostería.

“He trabajado mucho para eso y ya lo voy a lograr”, aseguró emocionada Margarita, quien tiene planeado que al negocio le pondrá su mismo nombre y su apellido. Ella es una reconocida líder comunitaria, y aunque ya no está dirigiendo el Club de Amas de Casa de El Nuevo Llagal, es de esas personas a las que todos se acercan a pedirle su opinión cuando es necesario resolver algo importante, porque siempre está dispuesta a servir.

Tener una repostería se convirtió en su meta desde hace algún tiempo cuando, junto a otras mujeres de la comunidad, hizo el curso de repostería gracias a la iniciativa para el fortalecimiento de capacidades que llevamos a cabo junto al INFOTEP y a través del cual descubrió que hacer hermosos bizcochos y ricos dulces era su gran pasión.

A través del programa, Margarita realizó además otros cursos de lencería y tapicería, y ahora asegura su sustento con los conocimientos que ha adquirido de con cada uno de ellos. “Si no estoy haciendo bizcochos, estoy haciendo cortinas”, dijo, destacando que tiene una buena clientela.

Con una gran sonrisa en el rostro explicó que hacer esos cursos ha sido para ella una especie de renacer el cual se inició tan pronto se mudó a El Nuevo Llagal desde su natal comunidad Los Cacaos, de Hatillo, “vine con la reubicación y ya no soy de Los Cacaos, soy de El Nuevo Llagal”, expresó con orgullo.

Y es que la vida de Margarita es más alegre desde que se mudó, y desde que sus hijos tienen mejores oportunidades de vida. “donde yo vivía tenía que cargar cinco cubetas de agua en la mañana y a veces cinco más en la cabeza en la tarde, con un galón y mi niña más pequeña en la cintura”, recuerda. La madre de cuatro hijos, y de otros dos de crianza, cuenta que en su pueblo no había escuelas, y que por eso debía llevar a sus hijos hasta Cotuí y dejarlos toda la semana para que pudieran estudiar.

Las esperanzas de esta mujer ahora están puestas en el Programa de Apoyo al Emprendimiento que desarrollamos desde Barrick Pueblo Viejo para apoyar a los vecinos que deseen iniciar sus propios negocios, y a los que les brindamos acompañamiento, asesoría y acceso a recursos de manera gratuita.

“El vinculo que tenemos con la empresa es que siempre que los necesitamos, ellos están presentes”, comentó Margarita sentada en la galería del local en que prepara bizcochos para sus vecinos y desde donde se observan algunas de las maquinarias que utiliza. “Gracias a Barrick estamos desempeñándonos con los cursos y todo lo que nos han puesto a mano… tengo horno y muchas de las máquinas porque ellos me las dieron”, apuntó.

Cuando se tiene claro el camino hacia los sueños, contar con una mano amiga hace que todo sea más fácil, y por eso nuestro compromiso es seguir acompañando a las personas como Margarita para que alcancen los suyos. De ahí que la Responsabilidad Social Corporativa que hacemos en Barrick Pueblo Viejo tiene siempre el sello de la minería sostenible.