República Dominicana

La mina por dentro: Las autoclaves

18/11/2014

Al escuchar mina de oro lo primero que nos imaginamos son cuevas con trozos de oro que podemos agarrar en nuestras manos.

Sin embargo, el oro en Pueblo Viejo es muy pequeño, mide aproximadamente un micrón en tamaño, y se encuentra atrapado dentro de partículas de sulfuro más grandes (entre 50 a 100 micrones), que hacen que el metal sea irrecuperable mediante procesos y tratamientos convencionales.

Por este motivo, en Barrick Pueblo Viejo es necesario contar con equipos de la mejor tecnología disponible para recuperar los metales de su yacimiento, minimizando los impactos en el ambiente.

El "corazón" de las operaciones lo componen las autoclaves, que representan el avance tecnológico más significativo que ha dado la minería de la República Dominicana en su historia. Éstas permiten en sólo horas realizar procesos en materiales que de manera natural necesitarían años para lograrlo.

Una autoclave es un recipiente de presión metálico de paredes gruesas con un cierre hermético que permite trabajar a alta presión para realizar una reacción industrial. Su construcción debe ser tal que resista la presión y temperatura desarrollada en su interior.

En Pueblo Viejo contamos con cuatro autoclaves con unas dimensiones de 7 metros de diámetro, 37.8 metros de largo, de 7 a 9 metros de altura y 780 toneladas de peso. Funcionan como grandes ollas a presión, las cuales se llenan con mineral molido para separar los distintos metales que contiene la roca y se le inyecta el oxígeno en su estado gaseoso y así acelerar el proceso de oxidación.

Esta tecnología de punta ya ha sido comprobada de manera exitosa en otras operaciones como la mina Goldstrike en Nevada, cuyo desempeño ambiental ha sido bien documentado y reconocido a nivel internacional.

Con este potente "corazón" en Barrick estamos recuperando los metales en Pueblo Viejo de forma sostenible, minimizando los riesgos e impactos al medioambiente.