República Dominicana

José Matías: Mi labor es servir a todos por igual

26/09/2018

Su vida dio un giro hace siete años cuando se mudó a El Nuevo Llagal desde su natal Los Cacaos de Hatillo, y eso se debe en parte a que se ha integrado muy bien a la comunidad.

Cuando José Matías Hernández promete algo en la comunidad siempre cumple. Para este reconocido dirigente comunitario de El Nuevo Llagal el progreso y la superación de todos es una verdadera pasión y eso explica por qué asume con tanta dedicación sus responsabilidades en beneficio de todos.


“Me gusta ver la superación en la comunidad, en la educación, la higiene, el mantenimiento; en todas las cosas”, contó emocionado José Matías, quien se encarga de la limpieza y el orden en una de las escuelas locales y es, además, miembro del Comité de Agua, en el que tiene que asegurar el buen funcionamiento de los equipos que suministran el líquido a todos los vecinos.

“Mi labor es servir a todos por igual”, expresó, pues para él no existe distinción entre sus vecinos, quienes dijo deben integrarse y trabajar juntos por sus objetivos.

El Nuevo Llagal es una comunidad en crecimiento, de gente trabajadora, y que cuenta con el respaldo de la empresa Barrick Pueblo Viejo en su camino hacia la sostenibilidad. Nosotros proveemos las herramientas para que los comunitarios sean protagonistas de su desarrollo, abriéndoles oportunidades de capacitación, acceso a recursos económicos y asesoría, a través del Fondo de Apoyo a Iniciativas Emprendedoras.

José Matías fue de los primeros en completar el curso de panadería auxiliar, que es uno de los que ofrece la empresa con la idea de crear opciones de trabajo y sentar las bases para posibles nuevos negocios, “vamos a echar hacia adelante, tenemos todo analizado sobre qué podemos hacer y cómo lo vamos a hacer”, dijo.

El futuro luce lleno de esperanza para José Matías, quien, a pesar de que se mudó a El Nuevo Llagal junto a su familia hace siete años, todavía tiene muy cercanos los recuerdos de cómo era la vida en su natal pueblo de Los Cacaos, en Hatillo. Y es que, como él mismo cuenta, atravesaba muchas precariedades.

“Mi vida anterior no era muy buena porque no teníamos agua”, recordó, todavía con expresión casi de espanto. “Ahora la situación nos ha cambiado porque tenemos agua buena, luz y estamos cerca de los médicos”, relató emocionado.

Uno de los recuerdos que conserva de su antigua comunidad era el estado en contaminación en que se encontraba el Río Margajita, y en el que dijo “no se veía ni un pez” por lo turbias que eran sus aguas, Se consideraba tan peligroso, que ni las personas ni animales podían atravesarlo. Sin embargo, luego de la intervención de Barrick Pueblo Viejo, el río poco a poco recobró su esplendor y ya hasta se ven las piedras y los pececitos en el fondo”, dijo con una sonrisa.

Historias como las de José Matías nos mueven. Esas que tratan sobre gente que no sólo visualiza las oportunidades de superación, sino que las aprovecha para convertirlas en realidades, y desde Barrick Pueblo Viejo desarrollamos iniciativas de Responsabilidad Social Corporativa para hacer que el camino hacia sus sueños y a la sostenibilidad sea mucho más fácil y así alcancen una mejor calidad de vida