República Dominicana

Barrick Pueblo Viejo también es desarrollo social y comunitario

08/11/2018

“Son muchos los esfuerzos que se dedican al desarrollo sostenible y el bienestar de las comunidades cercanas a la operación”. Fernando Rondón, oficial del Departamento de Responsabilidad Social.

Mientras recorría uno de los huertos de plátano y cacao que fue posible instalar a través del Proyecto de Manejo y Conservación de los Recursos Naturales de las Colinas Bajas, nuestro oficial de Responsabilidad Social, Fernando Rondón, habló sobre los logros de la iniciativa que comenzó a implementarse en 2012.

Con una contagiosa sonrisa, Fernando recordó que la meta del programa que emprendimos desde Barrick Pueblo Viejo junto a Enda Dominicana y a la Federación Zambrana-Chacuey, fue altamente ambiciosa pues abarcó a las más de 3o0 comunidades que integran el Corredor Biológico del Caribe, desde Piedra Blanca hasta Los Haitises.

“Estamos viendo resultados. Cuando comenzamos el proyecto no se creía en lo que estábamos haciendo y diciendo, y mira por donde vamos, ahora todo el mundo quiere integrarse”, recuerda Fernando, oriundo de la comunidad El Platanal, provincia Sánchez Ramírez.

Para él, nuestro programa logró importantes resultados para el medio ambiente, por la reforestación de varias microcuencas, purificación del aire y conservación de los suelos, pero a la vez lo consideró como un ejemplo de desarrollo sostenible, pues permitió garantizar los medios de vida de miles de familias.

“El proyecto Enda-Barrick vino a darle un apoyo a los productores”, afirmó Fernando, quien dijo que ahora la misión es llevar los logros de ese programa a un nuevo nivel, mediante su consolidación y ampliación con varias acciones.

En ese sentido, se refirió al nuevo Programa de Desarrollo y Diversificación Productiva Sustentable a través del cual continuaremos el trabajo con enfoque en los cinco componentes del proyecto anterior: agroforestería, que aplicaremos en al menos 600 porciones de terreno; la reforestación de microcuencas hidrográficas, mediante la arbolización con criterio técnico, y la promoción del emprendimiento rural con la creación de empresas apícolas para producir miel pura y de calidad.

De igual forma, construiremos al menos cinco nuevos sistemas de agua y fortaleceremos otros diez, al tiempo que desarrollaremos huertos familiares y escolares, haciendo sinergia con la gente del entorno de los centros educativos.

Fernando Rondón, quien es también un pequeño productor, tiene sus manos puestas en este proyecto. Como parte del equipo del departamento de Relaciones Comunitarias de Barrick Pueblo Viejo, trabajará mano a mano con los productores de las comunidades para asegurar que reciban la información oportuna en torno a su papel dentro de la iniciativa.

Y se trata de una misión que apasiona a Fernando, quien confiesa que se levanta a las 5:30 de la mañana todos los días para conjugarse con los comunitarios y ofrecerles el acercamiento que necesitan de nuestra operación minera. “Me gusta bastante hacer lo que hago, ya que gracias a esta oportunidad que me ha dado Barrick Pueblo Viejo, he podido cambiar mi vida y la de mi familia”, dijo.

Como Fernando, cada colaborador de Barrick Pueblo Viejo es un eslabón que nos une a las miles de familias que nos rodean, y que tiene el objetivo de mejorar sus vidas con acciones enfocadas a cubrir sus necesidades más urgentes, pero además pensando más allá, para ofrecerles un verdadero desarrollo sostenido en el tiempo.