República Dominicana

Aprender para hacer camino

22/11/2018

Resultados que sumanDurante los cuatro años en que se extendió el Proyecto Manejo y Conservación de los Recursos Naturales de las Colinas Bajas se desarrollaron 96 actividades de capacitación, que alcanzaron a un total de 1,790 personas.

El trabajo de la tierra para cosechar sus frutos es un oficio que se aprende muchas veces en el terreno, otras en los libros, pero mayormente por herencia, es decir, escuchando las técnicas de los que lo han hecho durante muchos años y que pasan sus conocimientos de generación en generación.

Y es que quienes dedican su vida a esta valiosa labor tienen una relación especial con la naturaleza, en la que prima el respeto, valoración y su adecuado aprovechamiento.

Partiendo de la valoración de los frutos que nos da la tierra y la labor de quienes la trabajan, inicia el Proyecto Enda-Barrick, junto a la organización Enda Dominicana y la Federación Zambrana-Chacuey de facilitar educación en torno al tema.

Resultados que suma

Durante los cuatros años en que se extendió la iniciativa se desarrollaron 96 actividades de capacitación, que alcanzaron a un total de 1,790 personas. Con una inversión de RD$1,216,914, impartimos cursos sobre temas tan diversos como manejo de GPS, forestería análoga, sistemas agroforestales, abono orgánico, agroforestería, manejo de desechos sólidos, cultivo de cacao, manejo de apiarios y agricultura sostenible, entre otros.

Gracias a estas actividades, los productores de las 39 comunidades alcanzadas por el proyecto utilizan sus conocimientos para manejar mejor sus plantaciones y prestan servicios a terceros en materia forestal dentro de la región.

Nuestro sueño es que sus conocimientos se queden sembrados en esas tierras y que se pasen por generaciones.

Con esa idea en mente, logramos innovar con el despliegue de varios cursos sobre formación de guías y ecoturismo, cuyos egresados constituyeron una organización juvenil independiente que ofrece sus servicios en la zona y generen ingresos.

Todo el componente de capacitación del proyecto estaba pensado para reforzar los conceptos que se trataban en las prácticas y por eso se daban justo en los campos. Sin embargo, a medida que avanzaba la ejecución, muchos de los contenidos fueron enriquecidos con temas que solicitaban las comunidades, los centros educativos de la zona y los propios productores.

En todo el diseño formativo participaron técnicos del Centro para el Desarrollo Agropecuario y Forestal (CEDAF), del Departamento de Cacao del Ministerio de Agricultura y del Ministerio de Turismo, así como especialistas de otros países quienes vinieron a compartir su experiencia y conocimiento con nuestros campesinos.

Hemos logrado resultados extraordinarios en favor de nuestros campos, no solo con la reforestación de 1,514 hectáreas, recuperación y mejora de los suelos de otras 77,724 hectáreas y creación de 40 nuevas soluciones de agua potable, sino que además creamos las condiciones para que quienes trabajan y cuidan de esas tierras tengan los conocimientos y las estrategias para hacerlo mejor y de manera sostenible.